Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y realizar estadísticas sobre el uso de nuestra web.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Cerrar

Novedades

Promociones especiales

  • Un de cada
    Uno de cada

    Libro de relatos de Guillermo Quesada...

    11,54 € 11,54 €
Nuevo Música para un arjé Ver más grande

Música para un arjé

Antonio Arroyo Silva

978-84-122485-4-8

Nuevo producto

Música para un arjé es un poemario que intenta hermanar la música, el arte y los elementos de la creación. De ahí que cada elemento de esta tenga el nombre de un tipo de composición clásica o moderna y que esté precedido de un introito, de un Bolero de la distancia y de una Rapsodia de la cercanía. 

Más detalles

13,46 €

Ficha técnica

GéneroPoesía
Peso200
Páginas104
Medidas (cm x cm)14 x 22
EncuadernaciónRústica

Más

De esta manera el libro tiene estructura de sinfonía, técnica ya ensayada por el autor en su obra Symphonia, publicada en  Idea en 2011. Se basaba este libro en la idea de que a partir de los elementos imperfectos se puede construir la mayor de las sinfonías, así mismo ha de ser la vida misma.

El poeta debe alejarse de la realidad y al mismo tiempo ha de estar muy próximo a ella, por eso opta por ver el haz y el envés de la realidad en distintos tiempos sincopados que a veces confluyen. Esto es lo que el crítico Jorge Rodríguez Padrón denomina «alejamiento crítico», alejarse para ver y de paso perder en el camino ese pensamiento discursivo de ese duendecillo gris llamado Yo.

Las partes propiamente sinfónicas hacen referencia a los elementos del arjé que establecieron los filósofos griegos, presentes aquí a través de aforismos o citas que introducen esos movimientos. Tales de Mileto en Balada del agua, Anaxímenes en Lied del aire, Heráclito, en Madrigal del fuego y, por último, Lucrecio, en Spleen de a tierra.

Una mirada al mundo que huye de lo preestablecido y, por eso comulga con visiones presocráticas y epicúreas.

Música, poesía, filosofía, arte; pero, sobre todo una manera de respiración, no sé si única, pero sí propia del poeta que la escribe.